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martes, 16 de abril de 2013

25 años de 'Mi vecino Totoro' y 'La tumba de las luciérnagas'

Se estrenaron conjuntamente el 16 de abril de 1988 y fueron un punto de inflexión para Studio Ghibli

Hoy hace 25 años que La tumba de las luciérnagas de Isao Takahata y Mi vecino Totoro de Hayao Miyazaki vieron la luz en los cines japoneses. Una fecha muy especial que, curiosamente, se relaciona con este 2013 donde (casualidad o no) los dos fundadores del estudio volverán a estrenar películas en el mismo año, aunque esta vez no podrá ser a la par.


Porque sí, ese 16 de abril de 1988 las dos películas fueron lanzadas a la vez, en una sesión doble en la que se programaban una detrás de la otra. Por entonces Studio Ghibli no tenía el crédito que tiene ahora,  se había fundado apenas 3 años antes y aún no habían logrado un éxito comercial destacable (que llegaría en 1989 con Nicky, la aprendiz de bruja y en sucesivos trabajos). En ese momento, fueron muchas las dificultades que se encontraron ambas películas para realizarse. De hecho, la locura de producir dos películas a la vez en un estudio de animación "novato" casi les cuesta la quiebra de la propia compañía.


Puede que la película de Miyazaki sea ahora más reconocida y Totoro se haya convertido en un elemento icónico de la cultura popular japonesa, pero fue precisamente Mi vecino Totoro el film que estuvo a punto de no realizarse. Mientras los productores confiaban en que La tumba de las luciérnagas sacara réditos de la popularidad de la novela de Akiyuki Nosaka en la que se basaba, el proyecto de Hayao Miyazaki era visto como una rareza inviable y poco comercial. Tuvo que ser la mediación del magnate Yasuyoshi Tokuma, auténtico mecenas de Studio Ghibli, el que lograra que todos se pusieran de acuerdo para afrontar la titánica tarea de que un estudio de animación pequeño y tan particular, realizara dos producciones muy exigentes a la vez, y que encima no tuvieran, a priori, un potencial comercial asumible.
Pero con el poderoso Tokuma de por medio, en abril de 1987 se pusieron en marcha por un lado Takahata para llevar a cabo el "encargo" de trasladar La tumba de las luciérnagas al cine; y por el otro Miyazaki y su peculiar Mi vecino Totoro, un compendio de viejas ideas del director y de recuerdos de su propia infancia.



Durante la producción paralela de ambos films hubo ciertas desavenencias entre ambos directores, puesto que al dividir a los equipos de trabajo de Ghibli se encontraron con que Miyazaki y Takahata querían quedarse con algunos de sus más talentosos colaboradores, como es lógico. Una de las grandes batallas fue contar con Yoshifumi Kondô, quien finalmente fue director de animación y diseñador de personajes de La tumba de las luciérnagas. Miyazaki, por su lado, se quedó con Kazuo Oga como director de arte.


Tras un año de intenso trabajo, ambas películas estuvieron listas para ser disfrutadas por el público. Los resultados de taquilla no fueron particularmente buenos, con una recaudación inferior a los 600 millones de yens de la época (unos 4,7 millones de euros al cambio actual). Nada comparable a las cifras que obtendrían películas posteriores como Porco Rosso (más de 2700 millones de yens) y ya ni hablar de los grandes taquillazos que llegaron con La Princesa Mononoke (más de 13500 millones) o El viaje de Chihiro (cerca de 22000 millones). Y todo esto, teniendo en cuenta que suponía la producción de dos películas, el doble de gasto.




Estos resultados hicieron sobrevolar la quiebra económica de Ghibli, pero apareció un factor hasta entonces inexplorado por el estudio: El merchandising. Los productos derivados de la película de Miyazaki y lo adorable que todo el mundo veía a Totoro, jugaron a favor para que fuera una inyección de dinero inesperada, pero como reconoce el productor Toshio Suzuki, absolutamente vital para que se pudiera continuar con el proyecto del estudio, se realizara Nicky, la aprendiz de bruja un año después, y con sus buenos resultados se cimentara el enorme éxito posterior de las sucesivas películas hasta hoy.


Artísticamente no solo cumplieron, sino que deslumbraron. Quizás su grandeza no resida tanto en el momento en el que se estrenaron, sino en la capacidad que han tenido, a lo largo del tiempo, de encandilar a distintas generaciones, tipos de público y espectadores de todo el mundo.



Hoy en día Mi vecino Totoro sigue siendo descubierta por niños y no tan niños, como una fábula distinta a los moldes del cine que se hace y se ve en estos tiempos, además de ser altamente enriquecedora. Mientras La tumba de las luciérnagas sigue rompiendo, 25 años después, la arraigada creencia de mucha gente (sobre todo occidental) de que la animación es algo menor y sin importancia destinado a un entretenimiento vulgar para niños. Takahata demostró, como lleva haciendo durante toda su carrera (antes y después de esta película) que él cuenta historias, más allá de la técnica utilizada.



Hoy se cumplen 25 años del estreno de dos películas míticas, que no solo marcaron el rumbo de Studio Ghibli, sino que cambiaron e influyeron de manera notable en toda la animación que se ha hecho posteriormente. Un buen día para celebrarlo, coger estas películas y disfrutarlas como lo hicieron por primera vez los japoneses aquel histórico 16 de abril de 1988.


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Generación GHIBLI sigue en:

  

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martes, 9 de noviembre de 2010

Ghibli en el XVI Salón del Manga de Barcelona 2010

Cada vez Ghibli tiene más presencia: Stand, cosplay, merchandising...

Escrito por Raúl Linkr2 para Generación GHIBLI

Los pasados días 29, 30, 31 de Octubre y 1 de Noviembre tuvo lugar la XVI edición del Salón del Manga de Barcelona, y si bien al final nos quedamos sin Mononoke y la presentación de Aurum no resolvió muchas de las dudas que teníamos, tampoco fue un mal Salón para los fans del Studio Ghibli.




El simple hecho de que haya un stand dedicado al Studio Ghibli ya es algo a destacar, y es que Aurum, con sus más y sus menos, está haciendo las cosas bastante bien.

Este año no sólo vendían las películas ordinariamente como en cualquier tienda, sino que ofrecían unos packs muy suculentos, que a más de uno le hicieron arrepentirse de haber comprado ya las películas.

Los packs consistían en:
  • Un "3x2" para películas edición normal + Regalo Póster
  • Un "3x2" para ediciones especiales + Regalo Póster
Eso sí, en los packs no entraban las últimas películas editadas (Nausicaä, Porco Rosso, Recuerdos del Ayer, etc). Los pósters se podían comprar por separado a 3€, bastante grandes y con las mismas imágenes que las caratulas de los DVDs, había hasta de Mononoke.

La versión de Nausicaä que vendían en el stand era, cómo no, con los subtítulos corregidos indicado por la pegatina “2ª edición”.


El que Aurum haya empezado a publicar las películas de Ghibli ha hecho que en general el merchandising de Ghibli haya aumentado, podíamos encontrar gorros de Totoro, llaveros, cojines, peluches y demás. Tampoco faltaban los famosos peluches de Ponyo y el Gatobus.

Como siempre en los Salones hay que andar con ojo porque en algunas ocasiones lo que nos venden son copias de baja calidad, a veces es tan exagerado que no hay que ser ningún experto para darse cuenta. Llegué a ver una alfombrilla para el ratón de Gatobus cuya imagen estaba pixelada, borrosa y re-dimensionada.



Y como es habitual también se podían encontrar los típicos artbook de las diferentes películas, algunos de dudosa calidad / procedencia y otros oficiales, tanto en inglés como en japonés.

Eso en cuanto al recinto principal, en el escenario y más concretamente en el concurso de cosplay uno de los grupos que se presentaban homenajeó el 25 aniversario del estudio.


Cosplay del Studio Ghibli / Foto: Ramen Para Dos

Y es que entre los disfrazados no faltaba nadie, estaban Sin cara, Howl (transformado), Chihiro, Porco, el Barón, Mononoke, Ashitaka, Nausicaä, Totoro ¡y hasta Arriety!

Empezaron la representación extendiendo un gran cartel felicitando los 25 años de Ghibli, el resto lo podéis ver en el vídeo:




También aquí.


En conclusión, parece que desde que Aurum empezó con todo esto la presencia de Ghibli en el Salón es más notable que nunca, ¡esperemos que siga aumentando en los próximos años!


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martes, 27 de julio de 2010

Adiós, Yoshifumi Kondô (II)

La despedida de Hayao Miyazaki


Aquí está la prometida despedida que le brindó Hayao Miyazaki a su compañero y amigo Yoshifumi Kondô cuando falleció, al igual que hizo Isao Takahata como os expuse hace unos días.


Una despedida triste, como no puede ser de otra manera. Miyazaki recuerda los comienzos, los sueños e ilusiones. Definitivamente su despedida me emociona tanto como la de Takahata, transmite la profunda desolación de quien pierde un amigo y un compañero de toda la vida, sin embargo no lo hace con lamentos sino recordando, con la confianza de hablar con alguien que ya no está pero durante muchos años estuvo a su lado.



Aquí se denota la enorme importancia que tuvo Susurros del corazón, la primera y única película dirigida por Kondô, para ambos. Un proyecto que venía desde hace muchos años y que estaba claro que era el primer paso hacia un futuro muy prometedor que se truncó. De hecho, Miyazaki reconoce que poco antes de su muerte ya tenían apalabrado un nuevo proyecto juntos.

Hay que recordar que para Hayao Miyazaki fue un golpe muy duro, tanto que casi le lleva a la retirada profesional en 1998.

El equipo de Susurros del corazón, trabajando en la película. Kondô a la derecha


Nuevamente como hice con la despedida de Takahata, he intentado trasladar y adaptar las palabras de Miyazaki al español de la forma más correcta, entendible y fiel posible al original, intentando transmitir todo su sentido y su sentimiento.


Esto es lo que pronunció Hayao Miyazaki para despedirse de su amigo Yoshifumi Kondô:


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Miyazaki, en el funeral de Kondô

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La despedida de Yoshifumi-kun Kondô


Lo llamábamos "Kon-chan". Fue uno de los mejores de entre los cientos de animadores que he conocido.

Cuando era joven, sus dibujos brillaban con la sincera admiración hacia la libertad juvenil.

Al igual que cuando se sube una cuesta y finalmente se ve un vasto océano azul bajo la montaña, o como un hermoso cielo despejado, su obra se mostró como una sensación de libertad.

Me enorgullezco como alguien que apreciaba su talento profundamente y de manera adecuada.

Cuando tenía unos 20 años y yo estaba en mis 30 años solíamos hablar de películas que quería hacer, sentados uno junto al otro, hablando con nuestras manos.

Si tenemos una oportunidad, aunque sea sólo una pequeña pieza, vamos a hacer una animación que puede expresar el carácter de Kon-chan, su mayor admiración. Algo así como "Tom's Midnight Garden" de Phillipa Pearce. A pesar de que era casi imposible teniendo en cuenta la situación en ese momento, había decidido por mi cuenta que algún día realizaría ese proyecto.

Sin embargo, entre sus logros, las obras que él hizo conmigo eran bastante menores.

A pesar de que tuvo varias oportunidades, buscaba algo que no hiciera simplemente "clic" (chasquido).

Soy muy impaciente. Tengo muchas opiniones diferentes, muchas contradicciones dentro de mí al mismo tiempo, y cambio de dirección constantemente. Pero en realidad él era de ritmo lento, y una vez que se le metía una idea en la cabeza, trataba de ser fiel a ella.

Y yo soy un tipo de persona que abandona el barco incluso antes de que esté claro que el barco se hunde, mientras que Kon-Chan era un tipo de persona que amaba al barco y a la gente que había en él, y optaba por hundirse con la nave.

Salíamos de uno a otro poco a poco en los momentos más críticos, y Kon-Chan sin embargo consumaba las obras con Paku-San (Takahata-San) como su cumbre como profesional (animador). A pesar de que apreciaba su gran calidad eran trabajos muy duros, sentía un poco de incongruencia.

¿Por qué él mismo se obligaba a hacer eso? ¿Por qué no podía expresar su admiración de una manera más sencilla? A veces me sentía frustrado.

Pero, tal vez Kon-Chan sentía que no quería ser arrastrado por el impaciente y contundente Miyazaki.

Incluso una pequeña fisura puede ser ampliada con el paso del tiempo. Alguna torpeza no puede evitarse. Sin embargo cuando dirigió "Susurros del corazón" sentí que finalmente cumplió la promesa que hicimos hace mucho tiempo.

Hizo un gran trabajo y cumplió con las expectativas. Debió ser muy duro para su mente y su cuerpo, pero él nunca se quejó ni una sola vez y realizó la obra con paciencia.

A pesar de que ha cambiado en su forma con el paso del tiempo, "Susurros del corazón" fue definitivamente el trabajo que nosotros, cuando teníamos 20 y 30 años, habíamos querido hacer algún día.

No puedo olvidar una escena que Kon-Chan hizo cuando era joven. Era una escena en "Conan el Niño del Futuro", donde el héroe se reía para animar a la heroína.

Estaba muy cansado de las largas horas de trabajo, la sacó medio inconsciente inclinado sobre su escritorio con sus largas piernas dobladas. Sin embargo, la expresión del muchacho era muy alegre, llena de dulzura y consideración. Fue realmente una gran imagen.

Así que, incluso cuando vi a Kon-Chan con muchos tubos unidos a él en la UCI [Unidad de Cuidados Intensivos] del hospital, pude sentir que el verdadero Kon-Chan estaba dentro, ileso. Yo podía sentir que él estaba bien.

Él había perforado sus pulmones varias veces antes. Y aunque los médicos le habían dicho que iba a morir a menos que fuera hospitalizado siempre volvía al trabajo, mitigaba el dolor con acupuntura. Yo estaba convencido de que sin duda volvería esta vez también...

A pesar de que sus pulmones estaban a punto de ser perforados, Kon-Chan no dejó de mover el lápiz soportando su dolor. En muchos sentidos en esta profesión nos desgastamos nosotros mismos, y una vez que conseguimos a través de ese golpe final, podemos tomar un breve descanso y podemos empezar a trabajar otra vez. Así lo había asumido.

A menudo me irritaba con su terquedad. Era la clase de persona que esperaba pacientemente que la nieve se derritiera. Pero esta vez se ha ido antes que yo.

Fue hospitalizado justo después de que le ofreciera otro trabajo juntos. Él lo aceptó con sus murmullos habituales.

No puedo decir otra cosa más que lo siento.

Realmente lo lamento.

Pero estaba realmente enfermo. Tan enfermo que las propias enfermeras estaban impresionadas.

Kon-Chan, 
Hacia el océano azul bajo la montaña,

Hacia el hermoso cielo despejado,

Fundido suavemente con la luz, el viento, los árboles, el agua y la tierra, 
Por favor, descansa en paz.


Yo nunca te olvidaré.


Hayao Miyazaki
23 de enero de 1998

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Yoshifumi Kondô (1950-1998)
En memoria

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La traducción del japonés al inglés es de Ryoko Toyama, mostrada en Nausicaä.net


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viernes, 16 de julio de 2010

Adiós, Yoshifumi Kondô (I)

Sentido homenaje de Takahata al fallecido director de 'Susurros del corazón'


El 21 de enero de 1998 a las 4:25 horas de la madrugada en el Tokyo Tachikawa City Hospital, fallecía por un aneurisma Yoshifumi Kondô a los 47 años de edad. El director de Susurros del corazón, película que ayer cumplió 15 años de su estreno, nos dejó así con probablemente el suceso más triste en los 25 años de existencia del Studio Ghibli hasta ahora.


Un trabajador ejemplar, amigo personal de Hayao Miyazaki e Isao Takahata, al que le llegó su gran oportunidad de dirigir una película y que encima le salió una magnífica primera obra. El futuro le sonreía pero por desgracia la vida se le escapó seguramente por su excesivamente esmerada dedicación, la misma con la que dejó su huella en Lupin III, Las aventuras de Panda y sus amigos, Ana de las Tejas Verdes, Conan el niño del futuro, Sherlock Holmes, Nicky la aprendiz de bruja, La tumba de las luciérnagas, Porco Rosso, Puedo escuchar el mar, Pompoko, La Princesa Mononoke y por supuesto Susurros del corazón. En el 15º aniversario de esta película me gustaría recordar su memoria.

Yoshifumi Kondô

Yo supe de su fallecimiento casualmente cuando en 2006 vi por primera vez Susurros del corazón. Me sorprendió, de hecho Susurros del corazón fue una de las películas de Studio Ghibli que más me llegó en un primer visionado. Desconocía casi totalmente todo lo que puedo saber ahora sobre el estudio, por lo que sentí una gran emoción al comprobar que una película no dirigida por Hayao Miyazaki era tan brillante.



Realmente me dolió descubrir que al buscar algo sobre su director, éste había fallecido hace unos años. Leí su historia y me pareció realmente triste e injusto. Desde entonces para mi Mimi wo sumaseba tiene un aura aún más especial, valoro con más intensidad si cabe lo que hizo Yoshifumi Kondô porque si algo nos dice la forma en que se fue de este mundo es que lo dio todo por su trabajo, por expresar todo lo que ha expresado con sus diseños, sus animaciones, sus narraciones...

Me consuela saber que su trabajo será inmortal. No sé si en algún momento él fue consciente de lo felices que haría a muchísimas personas en todo el mundo. Pero realmente es así. Y el mejor homenaje que se le puede hacer es disfrutar de lo que hizo, porque precisamente lo hizo para que nosotros lo disfrutáramos.




Cuando hace un tiempo leí la última despedida que le escribieron Isao Takahata y Hayao Miyazaki a Kondô se me quedó grabado en la memoria, me impactó. Y cuando puse en marcha este blog, el cual no sabía hasta donde podría llegar (sigo sin saberlo), una de las cosas que siempre quise hacer es publicar una entrada con esos homenajes traducidos al español.

Por suerte esas palabras están traducidas al inglés y del inglés se puede hacer una aproximación creo que bastante fiel al texto original en nuestro idioma. Yo con todo el cariño del mundo he intentado adaptar al español lo más entendible y fielmente posible esas palabras tan especiales para trasladaros ese sentimiento que contienen y que siempre me emocionan cuando las leo.


Esto es lo que escribió Isao Takahata para despedirse de su amigo Yoshifumi Kondô:

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Isao Takahata, leyendo sus palabras en el funeral de Kondô


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Elogio


Yoshifumi Kondo-san, que falleciste tan de repente. No puedo aceptar tal injusticia. No me he acostumbrado a esta realidad todavía. Cuando vi tu escritorio, Kon-Chan, sentí que solo estabas lejos, y que ibas a estar sentado allí mañana como de costumbre.

Aún así, es cierto que no volverás más, por lo que tengo que llorar.

Yoshifumi Kondo-san, tenías un talento fuera de lo común. Fuiste un gran animador, diseñador de personajes y supervisor de animación. Has dejado muchos logros y fuiste muy aclamado por tu trabajo en la dirección de "Susurros del Corazón" y "Sorairo no Tane" [spot televisivo].

Kon-chan, ahora recuerdo cómo la canción de Don Gabacho en "Hyokkori Hyoutanjima" decías "Incluso si hoy no es bueno, todavía nos queda mañana" convirtiéndola en algo más positivo desde el original "Si hoy no es bueno, lo vamos a hacer mejor mañana". Lo usé en "Recuerdos del ayer". Tú siempre quisiste ser positivo y estar al lado de la justicia social.

En el estudio estabas empezando a asumir una posición de líder entre todos los miembros del personal como un miembro de alto rango.

Tenemos mucha gente aquí que admira una personalidad como la tuya y la de tus obras. Muchos jóvenes se han inspirado en tus obras y han elegido esta profesión por ti. Pero tú todavía tenías 47 años. No era el momento para que te marcharas. Hay muchos cosas que querías o tenías que hacer, en tu vida y en tu trabajo. 

¿Por qué las cosas resultan ser de esta manera? Todo el mundo está enfadado y no puede dejar de sentir pena, pero tú deberías ser la persona que siente más el pesar.

Permíteme hablar de asuntos personales. Egoístamente, todos los recuerdos volvieron a mi mente cuando me enteré de que te desmayaste el 26 del mes pasado [Diciembre de 1997]. ¡Cuánto he dependido de ti! ¡Cuánto me has ayudado! Si no fuera por tu gran talento, gran esfuerzo y duro trabajo, y antes de eso, si no hubieras decidido trabajar conmigo, no habrían existido "La Tumba de las luciérnagas" o "Recuerdos del ayer".

¿Has notado, Kon-chan, que cuando hiciste una escena en "Las aventuras de Panda y sus amigos. Lluvia en el circo", los personajes tenían el desayuno por la mañana en la azotea después del diluvio? Estabas libre de preocupaciones, vivo y brillante. Tenías entonces 22 años de edad. Llegaste a ser mejor y mejor en un corto período de tiempo, y después de que hicieras un gran trabajo en "Conan, el Niño del Futuro" te pedí trabajar como diseñador de personajes y en la supervisión de animación. Eso fue cuando tenías 28 años. 
 
Fuimos a la Isla del Príncipe Eduardo juntos para buscar localizaciones [para "Ana de las Tejas Verdes"]. Muchos libros de fotografías sobre la isla se han publicado en estos días, pero no tengo una foto del Driad de Primavera que vimos y sacamos del agua con nuestras propias manos -lo dijimos y nos sonreímos el uno al otro- ¿Cuándo fue? Viniste a mi casa y estuvimos, a través de muchos ensayos y errores, con el diseño de personajes. Descartamos el dulce diseño de niña que encarnaba su amor por Ana y finalmente se decidió por una niña delgada, de grandes ojos, casi esquelética. Pero a medida que avanzaba la historia, la Ana flaca creció sorprendentemente hasta ser una joven alegre y hermosa, con clase, como fue escrito en la novela original. Era muy parecido a tu personaje sofisticado, Kon-chan. Tus personajes como Ana y Setsuko en "La Tumba de las Luciérnagas" influenciaron fuertemente a los personajes de anime más adelante. Creo que debes haber estado muy orgulloso de ello, aunque nunca mencionaste nada. 

La imagen con el sentimiento, el movimiento con la emoción y la única persona que podía dibujar una imagen así. Kon-Chan era esa persona para mí. Cada vez que se enfrentó a una nueva tarea, yo confiaba en tu talento, dependía de él. Y en el duro y largo viaje, egoístamente creímos que haríamos florecer su talento al mismo tiempo, y que se podría obtener la alegría y el orgullo de una gran obra con el tiempo. Cuando pienso que el duro trabajo podría haber acortado tu vida, no sé qué hacer. 

Cuando eras joven, Kon-Chan, estabas muy delgado. No hablabas mucho, no comías demasiado y tú te mantenías tranquilo. Sin embargo, tu animación era muy viva. Sufriste una enfermedad grave, pero se te veía más sano en estos días. A pesar de que todavía estabas tranquilo, empezabas a hablar más y, sin embargo, también escuchabas más a los demás. Y estabas buscando tu propio nuevo camino en tu trabajo, y estabas a punto de pisar un nuevo terreno.

Te encantaba tu trabajo, e incluso después de la operación estabas preocupado por el trabajo, hasta el final. Cuando pienso en tus lamentos, no me es posible encontrar una palabra para enviártela. 

Kon-Chan, de verdad gracias por tu gran trabajo. Estoy seguro de que tu obra continuará para vivirla, ser amada e influenciar a la gente.

Isao Takahata
23 de enero de 1998

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La traducción del japonés al inglés es de Ryoko Toyama, mostrada en Nausicaä.net


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domingo, 27 de junio de 2010

El futuro: La papeleta más difícil del Studio Ghibli (y II)

El poco acierto de las apuestas de futuro


El Studio Ghibli cumple 25 años desde su fundación en 1985, y para celebrarlo he decidido dedicar algunas entradas a repasar un poco esa historia plagada de curiosidades y anécdotas. Para no reiterar algunas cosas demasiado trilladas ya desde el principio, como es la propia historia de Ghibli desde sus comienzos (supongo que eso será más adelante, intentaré aportar algo a la historia que quien más y quien menos, ya conoce) he empezado por el lado opuesto: En vez de mirar al pasado lo hago mirando hacia el siempre complicado e incierto futuro al que se enfrenta el estudio de Takahata y Miyazaki.



Isao Takahata y Hayao Miyazaki


En la primera entrega repasaba lo que suponía el nuevo intento de Ghibli en asentar un director que diera alternativa a los trabajos de Hayao Miyazaki y en menor medida, Isao Takahata (menos prolífico, pero que parece que trabaja ahora en un próximo proyecto más de una década después de su última obra). Hablo de Hiromasa Yonebayashi, al frente de The Borrower Arrietty (Karigurashi no Arrietty) que se estrena en Japón en tan solo unas semanas, el sábado 17 de Julio.

Pues bien, hoy miro hacia atrás porque antes que Yonebayashi lo intentaron otros, casi todos con poca fortuna.


El primer intento es en 1993 cuando se estrena en televisión Puedo escuchar el mar (primera producción de Ghibli exclusiva para la pequeña pantalla). En esta ocasión es más que nada una prueba de fogueo en la que se da rienda suelta a la creatividad y el trabajo de los miembros más jóvenes del estudio. Al mando está un joven ya experimentado en series de éxito como es Tomomi Mochizuki (Ranma 1/2, Maison Ikkoku, Kimagure Orange Road). En ese momento cuenta con 35 años (nació en 1958), sin embargo él no guarda ninguna relación anterior con Ghibli y quizás eso afecta a la forma de trabajo y al resultado final del film, alejado del estilo de Miyazaki y Takahata. Logra una película correcta, pero muy menor e intrascendente. Tampoco se pretendía más, el caso es que Mochizuki no vuelve a trabajar en el Studio Ghibli posteriormente.


Tomomi Mochizuki


El segundo intento es mucho más serio y ambicioso: Le llega la oportunidad a Yoshifumi Kondô. Trabajador, compañero y amigo de toda la vida de Hayao Miyazaki e Isao Takahata, es el tercero en discordia pese a que nunca ha dirigido nada hasta entonces. Miyazaki se empeña mucho en promocionarle como director, sabe de su enorme talento, cree firmemente en él como sucesor natural y sus años de magnífico trabajo desde las series de los 70 lo demuestran. No en vano, una parte de las ideas y sobre todo los diseños del Studio Ghibli se deben a Kondô.



 
Yoshifumi Kondô junto a su trabajo en Susurros del Corazón


Miyazaki planifica con sumo cuidado este proyecto que pretende sentar las bases para dar viabilidad y futuro al estudio de animación, pues es impensable mantener a flote la compañía solo con el trabajo de los dos fundadores ya que se juega con fuego al arriesgarlo todo si una película sale mal en taquilla.

Con esta premisa se estrena Susurros del Corazón en 1995, bajo la dirección de Yoshifumi Kondô (nacido en Marzo de 1950, cuenta con 46 años cuando estrena su película) y la inestimable ayuda de Miyazaki en diversas facetas para que todo salga bien, principalmente el guión... ¡Y funciona! La película obtiene una aceptable taquilla pero lo más importante es que resulta un trabajo imponente, a la altura de las obras de Miyazaki sin pisarle su particular estilo pero bebiendo directamente de él. El film enamora a muchos aficionados escépticos con el relevo generacional.




Es todo un soplo de esperanza para el Studio Ghibli lo logrado con Kondô. Pero esta historia no tiene un final feliz, como muchos ya sabréis.

Tras Susurros del Corazón el Studio Ghibli se embarca con optimismo en el proyecto más ambicioso y exigente de su historia: La Princesa Mononoke con Miyazaki en la dirección. Un Yoshifumi Kondô ya destapado y reconocido ampliamente, es designado supervisor de animación de la película.

Mononoke se estrena con enorme éxito en 1997. La sobrecarga de trabajo en los últimos años, las fuertes responsabilidades adquiridas, la presión y el esfuerzo que supone para todos realizar La Princesa Mononoke pueden con Yoshifumi Kondô que tristemente fallece el 21 de enero de 1998 a causa de un aneurisma.




La vía de futuro nás factible del Studio Ghibli se quiebra brusca e inesperadamente, pero sobre todo se va una persona que deja con su trabajo un enorme legado. Miyazaki y Takahata pierden a un gran amigo. Es desde entonces cuando Miyazaki se plantea la retirada en los momentos más duros pero que finalmente relativiza adoptando una postura frente al trabajo mucho más relajada que la locura que supone hacer La Princesa Mononoke con un sistema de trabajo extremadamente exigente y asfixiante.




Tras el éxito mundial de El viaje de Chihiro en 2001, el Studio Ghibli vuelve a probar fortuna con los jóvenes talentos. Se prueba suerte con Hiroyuki Morita que dirige Haru en el Reino de los Gatos estrenada en 2002. Morita, nacido en 1964 y que para el estreno tiene 38 años logra una carrera fulgurante en Ghibli. Tras trabajar siendo muy joven en labores menores dibujando animaciones intermedias en Nicky, la aprendiz de bruja (1989) avanza en su carrera fuera del estudio como gran promesa (ya fue asistente del supervisor de animación en Akira de 1988) para pasar por producciones importantes de distinto tipo, casi siempre como animador. Memories de Katsuhiro Ôtomo (1995), Perfect Blue (1997) o Spriggan (1998) cuentan con su trabajo antes de volver a pisar el Studio Ghibli diez años después para ser animador en Mis vecinos los Yamada de Isao Takahata ya en 1999.

Esto junto a su experiencia anterior le otorgan el privilegio de dirigir para Ghibli Haru en el Reino de los Gatos, planificada por Miyazaki aunque sin participar en ella directamente.

Hiroyuki Morita


El resultado es decepcionante. Ni la animación, ni la historia, ni el guión están a la altura de las expectativas. Era un trabajo menor, pero se esperaba algo mejor del estudio que un año antes había sorprendido al mundo con El viaje de Chihiro.

Hiroyuki Morita tampoco convence y no vuelve a dirigir en el Studio Ghibli. Continúa su carrera sobre todo en series televisivas de renombre como Planetes (2003), Monster (2004) o Paranoia Agent (2004). También participa en la exitosa película Ghost in the Shell 2: Innocence (2004) co-producida por Ghibli, incluso vuelve a trabajar para el estudio como animador en Cuentos de Terramar (2006). Aunque quizás su mayor logro hasta la fecha tras comandar una película del Studio Ghibli haya sido el dirigir su propia serie de 24 episodios, Bokurano en el año 2007. Tras ocho años desde Haru, no han vuelto a contar con él para dirigir.

Los años pasan y en Ghibli no encuentran un director de garantías para el futuro. Pero insisten, cada vez con mayor ahínco puesto que el tiempo se les echa encima.



En 2006 llega un intento que según se mire, puede llegar a ser desesperado: Se estrena Cuentos de Terramar dirigida por Gôro Miyazaki. No solo es hijo de Hayao, se enemista (y reconcilia posteriormente) con su padre sino lo que para mi era más grave de todo: No tiene ninguna experiencia en el campo de la animación. Por tanto su único bagaje era un apellido, el más grande de la animación japonesa. Pero al fin y al cabo un apellido no hace buenas películas.

La licencia que se toma el Studio Ghibli al otorgarle esta oportunidad a un debutante tan inexperto tiene una lectura bastante negativa, y es el intento de perpetuar la marca Miyazaki por la vía directa dejando de lado el verdadero talento. Parece ser que uno de los "jefes" de Ghibli de toda la vida (presidente y productor), Toshio Suzuki, se empeña en esta decisión que él como buen hombre de negocios, ve una mina de oro aún considerando un enfrentamiento con Miyazaki padre, que se opone a la decisión.



Goro Miyazaki


Yo no soy particularmente duro con la película (me parece simplemente correcta, con sus fallos) pero creo que gran parte del mérito de la producción estaba en el gran equipo de trabajo ya formado que hay en el estudio y que a buen seguro intentaron guiar al novato Gôro. Eso seguramente fue decisivo para que las carencias del director se vieran bastante atenuadas y la película terminara siendo medianamente digna.

No dudo que Gôro pueda llegar a ser un buen director, pero antes de comandar una superproducción tenía que haber pasado otros procesos en la profesión.




Y así llegamos a este 2010 donde un hombre es la nueva esperanza de futuro para el Studio Ghibli: Hiromasa Yonebayashi.

Mochizuki no volvió a aparecer por Ghibli. Kondô por desgracia falleció. Hiroyuki Morita tampoco volvió (ni salió especialmente bien parado con su película). Gôro Miyazaki ha sido quizás el director más cuestionado, aún así hará otra película para Ghibli en los próximos años, según confirmaron.

El balance es bastante pobre en este aspecto, sin embargo hay razones para confiar en que The Borrower Arrietty (Karigurashi no Arrietty) cambie la tendencia y pueda empezar a consagrar a un Hiromasa Yonebayashi que es muy joven a sus 36 años (por tanto, muy apto como opción de futuro).

Hayao Miyazaki no solo apoya el proyecto, sino que participa directamente en él con la escritura del guión, lo cual recuerda a la magnífica experiencia en Susurros del Corazón.




Hay otra diferencia fundamental respecto al resto de intentos: Yonebayashi lleva varios años escalando peldaños desde labores menores hasta la dirección de animación, participando en casi todas las películas del Studio Ghibli desde 1997. Eso quiere decir que ya lleva muy dentro el espíritu que Miyazaki y Takahata siempre quisieron de manera muy particular transmitir en el estudio desde sus inicios. Es la garantía de un buen profesional que se ha ganado el puesto a pulso a base de demostrar su valía.

El tiempo demuestra que el futuro es una asignatura pendiente del Studio Ghibli que según los dos fundadores se van acercando a edades que inevitablemente mermarán su capacidad de trabajo, se acelera en un proceso que tiene que culminar en un estudio que se sustente sin ellos dos. Aunque seamos realistas: Ghibli es Miyazaki y Takahata, y eso nunca podrá cambiar. Las películas que se hagan sin ellos podrán ser mejores o peores, pero los genios nacen, no se hacen. Ojalá tengan buen ojo y encuentren otro genio de la animación que siga dando alas al Studio Ghibli por muchos años más, pero eso es complicado solo planteárselo.




Pero yo soy el primero que confío en que haya un relevo generacional que sepa afrontar el futuro de un estudio tan peculiar y con las ideas tan claras como lo es Ghibli. Simplemente porque hace falta que exista un estudio de animación con personalidad propia.

Pero por ahora centrémonos como mucho, en un futuro a corto plazo en el que esperemos nuevas genialidades tanto de las apuestas nuevas del Studio Ghibli como de los propios Hayao Miyazaki e Isao Takahata, ¡y por mucho tiempo!


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lunes, 21 de junio de 2010

El futuro: La papeleta más difícil del Studio Ghibli (I)

¿Quién es Hiromasa Yonebayashi?


A nadie se le escapa que Isao Takahata y Hayao Miyazaki no son eternos, sus trabajos sí pero ellos ya tienen una edad y algún día ya no muy lejano (por desgracia) habrá que plantearse qué será del Studio Ghibli cuando ellos no estén en condiciones de llevar las riendas. Para iniciar este espacio dedicado al 25 aniversario del Studio Ghibli qué mejor que empezar mirando hacia el futuro.


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Con el estreno de The Borrower Arrietty (Karigurashi no Arrietty) el 17 de Julio el Studio Ghibli vuelve a dar un paso al frente en busca de que por fin un director fuera de los dos fundadores del estudio logre el éxito pleno, cosa que siendo realistas nunca han logrado. Ese enorme peso recae en los hombros de un trabajador de la casa como es Hiromasa Yonebayashi, que a sus 36 años se pone al frente de toda una película del estudio de animación más importante de Japón.

No hay muchos datos sobre él, en Ghibli son muy discretos, pero se sabe que Hiromasa Yonebayashi nace en 1973 en la prefectura de Ishikawa, en Japón. Accede al Studio Ghibli en 1996 tras graduarse en diseño comercial en el Kanazawa College of Art.




La historia en la que se basa Karigurashi no Arrietty, The Borrowers, novela escrita por Mary Norton en 1952 cautivó a Miyazaki hace 40 años y no ha sido hasta ahora que se ha decidido a llevarla a su propio terreno, la animación. Sin embargo no es él el que se pone al frente del film aunque sí escribe el guión y lleva toda la planificación del proyecto.

Según el productor Toshio Suzuki, se eligió a Yonebayashi por el gran talento que ven en él y además por ser muy querido entre sus compañeros en el estudio. El propio Maro (apodo por el cual es conocido amistosamente en Ghibli) se sorprendió mucho de su elección ya que había compañeros con más experiencia que él. No en vano, el nuevo director es el más joven que ha dirigido una película del Studio Ghibli hasta la fecha.


Hiromasa Yonebayashi junto a la actriz Mirai Shida


Pero el director de Arrietty no es un novato pese a su corta edad. Tampoco es ajeno al particular funcionamiento de una empresa como el Studio Ghibli, con unas ideas y un modelo de trabajo "diferentes". Desde que en 1996 entrara a formar parte del estudio con 23 años en La Princesa Mononoke de Hayao Miyazaki, en una labor muy menor como animador de continuidad (es decir, los que se dedican al "trabajo sucio" de dibujar los pequeños  movimientos de los personajes, algo a primera vista bastante tedioso y repetitivo), hasta ahora que accede por primera vez a la dirección.

Tras trabajar en un rango mayor fuera del estudio en la serie Serial Experiments Lain (1998) como animador clave y en la película Jin-Roh: The Wolf Brigade (1998), sigue fogueándose en Ghibli en el mismo puesto de trabajo en la animación de continuidad para el film de Takahata Mis vecinos los Yamada, en 1999.




Continúa progresando en su carrera dando muestras de su talento y participa en el año 2000 como animador clave en el proyecto experimental Ghiblies, toda una prueba de fuego para muchos de los animadores con futuro del Studio Ghibli. Sus aptitudes no pasan desapercibidas.

Hayao Miyazaki se fija en él y le da uno de los puestos en la animación clave de una de las obras más ambiciosas del estudio: El viaje de Chihiro (2001). La experiencia es buena, parece que Yonebayashi entra poco a poco a formar parte del selecto grupo de animadores de confianza de Miyazaki.

Sin embargo él parece tener algo especial que no tienen los demás. Así le llega uno de sus trabajos más importantes cuando en 2003 es designado director de animación del cortometraje para el Museo Ghibli Mei to Konekobus dirigido por el mismo Hayao Miyazaki. Es sin duda una de las muestras más evidentes de que el fundador de Ghibli tiene puestas muchas esperanzas en este animador que no solo puede ya considerarse "de la casa" sino que viene de la nueva generación de animadores que tanto buscan en la compañía para poder continuar la labor que se inició con la creación del estudio en 1985. Importante esto ya que los hombres de confianza de la vieja escuela también van retirándose o cuentan con edades que no les permiten ya ser opciones de futuro.




Tras una experiencia externa como animador clave en la prestigiosa serie Monster basada en el célebre manga de Naoki Urasawa, Miyazaki vuelve a reclamarle para formar parte de El castillo ambulante (2004) también como animador clave. El status de Yonebayashi sube enteros día a día.

En 2006 da un nuevo salto como asistente del director de animación Takeshi Inamura en Cuentos de Terramar. Esta vez no tiene el amparo de Hayao Miyazaki aunque sí de Toshio Suzuki, pero el trabajo puede que sea más importante: Guiar al novato director Gôro Miyazaki que nunca ha trabajado en un film de animación y menos con la enorme responsabilidad de la dirección. Cuentos de Terramar sale adelante. No es una película brillante pero logra un gran éxito de taquilla y un buen trabajo en la animación.

La no aprobación de Hayao Miyazaki al trabajo de su hijo no influye en la confianza que le merece Yonebayashi pese a participar en un rango importante de la producción dirigida por Gôro, y seguidamente vuelve a trabajar en la animación clave de Ponyo en el acantilado (2008).




Su impecable trayectoria le posiciona como uno de los jóvenes animadores más aventajados. Cuando en el Studio Ghibli se habla de una nueva película sin ninguno de los dos fundadores del estudio en la dirección, se abre el gran debate que trae de cabeza a los responsables del estudio. Muchos son los posibles candidatos, porque no olvidemos que si bien la carrera de Hiromasa Yonebayashi es muy buena dentro de Ghibli, hay muchos otros talentos con igual o incluso más dilatado recorrido. Sin embargo el productor Suzuki le elige a él.

Es entonces cuando cabe plantearse que si esta vez se ha elegido a un director "interno" es porque han visto algo especial en él. Y a estas alturas, contar con el completo apoyo y confianza del mismísimo Hayao Miyazaki es poco menos que estar tocado por una varita mágica. Así que no queda otra que confiar en que Hiromasa Yonebayashi puede ser de verdad un director con talento y de futuro para el Studio Ghibli.



Próximamente en el Especial 25 Aniversario del Studio Ghibli... 

El futuro: La papeleta más difícil del Studio Ghibli (II) YA DISPONIBLE




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